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Transelec, infraestructura para la minería del futuro

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La minería del norte chileno está entrando en una etapa donde la continuidad operacional dependerá cada vez más de infraestructura fuera del rajo. Empresas como Transelec, de tradición en infraestructura estratégica para el desarrollo del país, son capaces de asumir el desafío.

Según datos de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), el consumo operacional de agua en la minería del cobre en el país alcanzó los 18,13 metros cúbicos por segundo (m³/s), lo que significa una extracción total que supera los 20 m³/s, representando aproximadamente el 4% del agua del país.

Debido a la gran cantidad de recursos que la minería requiere para operar, nuevos criterios y prioridades emergen para hacer frente a las operaciones. Energía confiable, agua de mar, desalación, ductos, estaciones de bombeo, almacenamiento, transmisión eléctrica y modelos contractuales de largo plazo están pasando a formar parte del mismo tablero operativo para la industria.

En ese escenario, Grupo Transelec aparece desde una posición distinta a la de una empresa dedicada solo a transmisión. Su experiencia en infraestructura lineal crítica comienza a proyectarse sobre necesidades estructurales de la gran minería como mover energía, transportar agua, asegurar continuidad, operar activos extensos y sostener estándares técnicos en zonas donde el recurso hídrico continental es cada vez más sensible.

Según información de su última Memoria Integrada, el grupo reporta 440 kilómetros de tuberías de transporte de agua en operación y construcción, junto con proyectos que conectan costa, desierto, cordillera y faenas de alta exigencia. 

La lógica es conocida para el sector minero: infraestructura intensiva en capital, contratos de largo plazo, disponibilidad operacional, mantenimiento permanente y capacidad de operar con márgenes de confiabilidad altos.

Agua de mar como infraestructura minera

La discusión hídrica de la minería ya dejó de girar únicamente en torno a derechos de agua, eficiencia de procesos o recirculación interna. Hoy, la gran pregunta estructural está en cómo abastecer operaciones de largo plazo reduciendo la presión sobre fuentes continentales, especialmente en regiones de estrés hídrico.

Transelec se abre a esa operación mediante infraestructura de suministro y transporte de agua de mar. La propia empresa describe esta línea de negocio como infraestructura para la resiliencia hídrica, tales como: 

  • Obras de captación
  • Plantas desalinizadoras
  • Estaciones de bombeo
  • Sistemas de impulsión
  • Estanques de almacenamiento

Un sistema hídrico para una faena minera funciona bajo estándares similares a otros activos críticos, lo que incluye diseño robusto, monitoreo, mantenimiento, capacidad de respuesta y planificación de largo plazo. Por ello, el punto relevante para la minería es operacional. El agua debe estar disponible con continuidad, caudal, presión, seguridad y trazabilidad. 

La tradición y experiencia de Transelec en transmisión eléctrica se vuelve transferible precisamente por esa condición. Una línea eléctrica y un ducto de agua de mar son infraestructuras lineales, extensas, críticas para el proceso productivo y expuestas a condiciones territoriales exigentes.

Aguas Esperanza y el suministro hídrico de Minera Centinela

Uno de los casos más claros es Aguas Esperanza, sociedad desarrollada junto a Almar Water Solutions. A través de esta obra, Grupo Transelec participa en la operación de transporte de agua de mar para Minera Centinela de Antofagasta Minerals. 

Con una tubería que dispone de unos 56.000 m³/día de capacidad adicional, la obra completa una infraestructura estratégica de unos 150 km entre el Puerto de Michilla y la instalación minera de Antofagasta Minerals. Así, Almar y Transelec refuerzan su papel como socios estratégicos de largo plazo para la industria minera.

Para una operación minera en Antofagasta, ese tipo de infraestructura tiene un valor que va directo al corazón del plan minero al asegurar disponibilidad hídrica, habilitar crecimiento y reducir la dependencia de suministros continentales escasos.

Aguas Horizonte y el Distrito Norte de Codelco

El segundo caso es Aguas Horizonte, consorcio entre Grupo Transelec y Marubeni. El proyecto considera el desarrollo de una planta desalinizadora y un sistema de transporte y acopio de agua desalada para el Distrito Norte de Codelco.

La escala del proyecto habla por sí sola: obras marítimas, un ducto de más de 160 kilómetros desde la costa hasta la cordillera, capacidad inicial de 840 litros por segundo y posibilidad de expansión hasta 1.956 litros por segundo. 

Según la propia empresa, esta infraestructura permitirá reducir en más de 50% el uso de agua continental en Chuquicamata, Radomiro Tomic y Ministro Hales.

Modelos de largo plazo para activos críticos

El modelo de infraestructura hídrica de Transelec tiene un rasgo relevante para la minería: se apoya en contratos y financiamientos de largo plazo. La referencia a infraestructura hídrica bajo modalidad Take or Pay apunta a una lógica conocida en industrias intensivas en capital, donde el cliente asegura capacidad y el operador sostiene disponibilidad.

Ese modelo calza con la naturaleza de la gran minería. Las faenas requieren insumos críticos durante años, con demanda estable, planificación de producción y poca tolerancia a interrupciones. Externalizar infraestructura hídrica permite concentrar recursos en el negocio minero y transferir la gestión de un activo especializado a operadores con experiencia en infraestructura lineal.

En ese mapa de cambios, transmisión eléctrica y transporte de agua de mar empiezan a compartir un mismo lenguaje operativo. Ambos requieren planificación de largo plazo, inversión alta, contratos estables, estándares ambientales y disponibilidad técnica. Para Transelec, ambos se despliegan sobre geografías complejas y condicionan la continuidad de operaciones productivas de alta escala.