Chile tiene cada vez menos nacimientos: ¿Qué relación existe entre la baja natalidad y la fertilidad?
Chile atraviesa una transformación demográfica marcada por la disminución sostenida de los nacimientos. Según cifras provisionales del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en 2025 se registraron 146.446
nacimientos, un 5,2% menos que el año anterior. Esta tendencia refleja cambios profundos en la forma en que las nuevas generaciones planifican la maternidad y la formación de familia.
Entre los factores que explican este fenómeno se encuentran los cambios en los proyectos de vida, las condiciones económicas, el acceso a la vivienda y la postergación de la maternidad. Sin embargo, este último
punto tiene un impacto directo en otro aspecto menos visible: la fertilidad.
La edad y la fertilidad: una relación clave
Las mujeres nacen con una cantidad finita de ovocitos, que disminuyen de forma progresiva en cantidad y calidad a lo largo de la vida.
A partir de los 35 años, la fertilidad comienza a descender de manera más acelerada y, después de los 40, aumenta la proporción de óvulos con alteraciones cromosómicas, lo que reduce las probabilidades de embarazo
y eleva el riesgo de aborto espontáneo.
Esto genera una tensión entre los tiempos biológicos y los tiempos sociales: mientras muchas mujeres postergan la maternidad por razones personales, profesionales o económicas, la fertilidad sigue un curso
natural que no se detiene.
Esta realidad ha llevado a que, frente a la búsqueda cada vez más tardía de un embarazo y al impacto que la edad puede tener sobre la fertilidad, algunas mujeres y parejas recurran a tratamientos de reproducción asistida para cumplir su proyecto de formar una familia. Entre estas alternativas se encuentra la ovodonación, una técnica que puede ser indicada en determinados casos y que permite lograr un embarazo utilizando óvulos donados.
Ovodonación: una alternativa para formar familia
La ovodonación es una técnica de reproducción asistida que permite lograr un embarazo utilizando óvulos donados por otra mujer, los cuales son fecundados mediante fertilización in vitro y luego transferidos al útero de la paciente.
La mujer receptora vive todo el proceso del embarazo y el parto, estableciéndose además una interacción biológica y epigenética entre madre y bebé durante la gestación.
Este tratamiento puede estar indicado en casos de baja reserva ovárica, menopausia precoz, edad avanzada, cirugías ováricas, fallos repetidos de FIV o enfermedades genéticas que se busca evitar transmitir.
Cada caso debe ser evaluado de forma individual por un especialista en medicina reproductiva.
¿Por qué la ovodonación tiene altas tasas de éxito?
Uno de los principales factores que influye en el éxito de la reproducción asistida es la calidad del óvulo.
Al utilizar óvulos de donantes jóvenes y sanas, la ovodonación puede ofrecer altas probabilidades de embarazo incluso en pacientes con baja respuesta ovárica o tratamientos previos sin éxito.
Selección de donantes y seguridad del proceso
Las donantes son mujeres jóvenes que pasan por estrictos controles médicos, genéticos y psicológicos para evaluar su idoneidad.
Todo el proceso se realiza bajo protocolos clínicos rigurosos, desde la selección de la donante hasta la fecundación y la transferencia embrionaria, buscando garantizar seguridad y calidad en cada etapa.
Más que un tratamiento médico
Detrás de cada proceso de reproducción asistida existe una historia personal: mujeres con menopausia precoz, pacientes que han atravesado tratamientos oncológicos, pérdidas gestacionales o años de búsqueda de un embarazo.
En estos casos, la ovodonación puede representar una nueva oportunidad para formar una familia cuando otras alternativas ya no son viables.
Por ello, el acompañamiento médico y emocional es fundamental durante todo el proceso, ya que la decisión puede implicar dudas, emociones y la necesidad de orientación profesional.
Fertilidad y decisiones informadas
La disminución de la natalidad en Chile es un fenómeno complejo, influido por múltiples factores sociales y económicos. Sin embargo, en un contexto donde la maternidad se posterga, es importante considerar cómo esto puede coincidir con una disminución natural de la fertilidad.
La medicina reproductiva ofrece hoy distintas alternativas, como la fertilización in vitro, la preservación de la fertilidad y la ovodonación, que permiten acompañar distintos proyectos de vida.
Conocer la fertilidad a tiempo y acceder a información especializada puede ayudar a tomar decisiones más informadas sobre el futuro reproductivo.
En este contexto, contar con el acompañamiento de especialistas en medicina reproductiva puede marcar una diferencia a la hora de evaluar las alternativas disponibles. En SG Fertility, centro especializado en fertilidad y medicina reproductiva, cada paciente puede acceder a una evaluación personalizada y orientación profesional para conocer las opciones que mejor se adaptan a su historia y proyecto de vida.
Porque, frente a los cambios en la forma de construir una familia, informarse a tiempo también es parte de decidir.