Entrevistas

Excanciller Walker cuenta cómo fue el día que Alberto Fujimori ingresó a Chile

El expresiente de Perú, Alberto Fujimori, falleció a los 86 años, luego de agravarse su estado de salud, producto del cáncer a la lengua que padecía hace algún tiempo. Durante el día previo, se había comunicado que el exmandatario estaba en una situación grave. Los médicos habían reservado su estado hasta el último minuto, indicando solamente que Fujimori se encontraba “luchando”.

En entrevista con ‘Lo que Faltaba’, el abogado y excanciller, Ignacio Walker, contó cómo fue el día que Alberto Fujimori ingresó a nuestro país y cómo eran las relaciones de Chile con Perú, cuando el exmandatario estaba a cargo.

“Era un domingo plácido, noviembre del 2005, y suenan las alarmas de que ingresó Alberto Fujimori al país, vulnerando los controles de investigación, pero la verdad es que ahí fuimos sorprendidos. Nos pusimos en contacto con el presidente Lagos y ministro Vidal, para ver qué hacer y cómo procedía la legalidad chilena frente a esa situación. En 7 horas se da la orden de detener a Fujimori, pero la sorpresa para mi, es que suena el teléfono de mi casa y era el presidente Toledo, me dice que le transmita a Lagos la necesidad de que Chile pueda entregar administrativamente a Fujimori al Perú, le respondí, anticipándole lo que diría Lagos, que acá funciona el Estado de Derecho y que no podemos expulsar a una persona que está en nuestro territorio”, comenzó indicando Walker.

Tras esto, continuó: “El expresidente Lagos dice que el Perú debía solicitar la extradición, proceso que duró aproximadamente dos años, por lo que tuvimos a Fujimori dos años en nuestro país”.

Consultado por cómo era la relación de Chile y Perú, cuando Fujimori gobernaba, explicó que “durante los gobiernos de Aylwin y Eduardo Frei, la relación bilateral fue muy positiva, distinto es la situación que él instaura en Perú (…) entonces tan bien transcurrieron las relaciones, que casi al final del gobierno de Frei, se pone fin a los temas pendientes del tratado de 1929”.

Para culminar, puntualizó que para los peruanos, Fujimori será recordado como “una figura divisiva, que polariza, pero que también tiene detractores y partidarios acérrimos”.