Yasmani Acosta, medallista olímpico: “Chile es mi motor impulsor, ha estado ahí acompañándome en mi sueño”
Yasmani Acosta tiene muchas razones para estar orgulloso. El luchador grecorromano de 36 años no solo obtuvo una histórica medalla de plata en los Juegos Olímpicos de París 2024, sino que marcó uno de los mejores desempeños de nuestro país en la historia de esta cita deportiva Es un logro que se hace aún más notable considerando la historia de Yasmani, un deportista nacido en Cuba que se quedó en nuestro país tras competir aquí en 2015, y ha encontrado nueva vida representando a Chile en pruebas internacionales.
En entrevista con ‘Qué Hay De Nuevo’, Acosta todavía vibraba la final disputada en la capital francesa contra su amigo Mijaín López:
“Fue muy difícil enfrentar al mejor del mundo, al mejor luchador de la historia. Es también un amigo, pero en el colchón siempre hemos tenido una rivalidad. Fuera del colchón nos llevamos muy bien, pero dentro nos damos duro”.
Acosta siente orgullo sobre cómo ha inspirado a nuevas generaciones de chilenos a interesarse por la lucha, pero cree que todavía hay mucho por hacer:
“La lucha ha crecido bastante, pero todavía falta. Las potencias se siguen desarrollando, siguen creciendo. Hay que seguir trabajando duro e invirtiendo en deporte”.
Pese a su nacimiento y desarrollo en Cuba, hoy siente a Chile como su casa, y muestra orgullo de representar al país:
“Chile es mi motor impulsor. En Cuba me desarrollé, aprendí lo que es la lucha, pero Chile es el motor que me ha impulsado a alcanzar mis metas. El resultado más grande de mi carrera es esta medalla olímpica. Chile ha estado ahí apoyándome en mi sueño. Es algo que agradezco mucho”.
Entre los momentos que se dieron en la conversación, fue imposible no consultar a Yasmani por su particular saludo al presidente Gabriel Boric en La Moneda, a quien levantó de forma juguetona cuando conoció:
“Llegamos directo desde el aeropuerto. Cuando saludo al presidente me pregunto ‘lo hago o no lo hago’. Pero lo hice y quedó como algo chistoso. Lo pasamos muy bien, nos contó algo de la historia, estuvo muy rico todo”.
Si bien reconoce que en este proceso previo a los Juegos Olímpicos obtuvo un entrenamiento y apoyo de elite, apunta a que la particularidad de su deporte hace que requiera más inversión que otros:
“El Comité Olímpico y el Instituto Nacional del Deporte financiaron todo mi proceso… En mi caso el financiamiento a veces no es suficiente. En esta disciplina uno necesita viajar un poco más. A diferencia de un lanzador o un corredor, que pueden entrenar en Chile sin la necesidad de pareja. Yo necesito una pareja constante, y eso significa más viajes o alguien acá en Chile para poder entrenar siempre”.
¿Y qué le gusta más de los chilenos? Bueno:
“De Chile, lo que más me gusta es que son muy buenos para hacer asados, y siempre hay un motivo”.