Exfiscal Guerra sobre caso Jadue: “La jueza entendió que la única medida que aseguraba los fines del procedimiento era la prisión preventiva”
Conversamos en ‘Qué Hay De Nuevo‘ con Manuel Guerra, académico de la Facultad de Derecho de la USS, sobre la aplicación de medidas cautelares a propósito de la formalización contra el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, quien quedó en prisión preventiva por una serie de delitos de corrupción.
Respecto de la aplicación de medidas cautelares, en particular la prisión preventiva, el académico explicó que tiene un carácter excepcional y que está reservada para casos que contemplen con ciertos criterios, tales como el número de delitos, si estos se efectúan de forma reiterada, la gravedad de las penas asignadas y el hecho de haber colaborado con más personas. En este contexto, “la jueza entendió que la única medida cautelar que aseguraba los fines del procedimiento era la prisión preventiva”.
Siguiendo con lo anterior, rescató lo declarado por la jueza Paulina Moya sobre que Jadue representa un peligro para la seguridad de la sociedad y, de dicho aspecto, se deriva el peligro de reiteración. Por tanto, en este caso, al mantenerse en su cargo en la Municipalidad de Recoleta podría volver a darse una situación irregular similar.
Al comparar este caso con el de la exalcaldesa de Maipú, Cathy Barriga, quien fue formalizada por los delitos reiterados de fraude al fisco y falsificación de instrumento público, Guerra señaló que “la similitud es que ambos habrían cometido los hechos mientras eran alcaldes, pero hay una pequeña diferencia, Catherine Barriga perdió la elección municipal última, y por ende dejó de ocupar el cargo de alcaldesa. Al ser así y al no ocupar ninguna responsabilidad pública, no existe peligro de reiteración”. Por otro lado, en cuanto a la cantidad de delitos, “cinco tipos penales en el caso de Jadue y solo dos en el caso de Catherine Barriga”.
A propósito de los cuestionamientos de cierto sector político hacia el trabajo de los tribunales y de la fiscalía, que acusó una “persecución política” en contra del alcalde, el exfiscal consideró que la jueza “quiso clarificar, ante cualquier duda, de que su decisión estaba guiada únicamente por razonamientos jurídicos”. Asimismo, expresó que “confío en que la Fiscalía ha hecho un trabajo serio”.
Por último, el académico de la USS hizo hincapié en que “las medidas cautelares se adoptan, en general, sobre la base más bien de criterios que de delitos determinados (…) en el caso de los delitos contra la probidad, sin duda que lo primero es tratar de que el funcionario público no se encuentre a cargo de las funciones que antes se encontraba a cargo. En ese sentido, que el señor Jadue no pueda acceder nuevamente a ser alcalde de Recoleta es una cosa necesaria y fundamental”.