Ignacio Imas y Rodrigo Arellano predicen que no será una ‘Cuenta Pública feliz’ para el presidente Boric
En la antesala de la Cuenta Pública 2024, en ‘Qué Hay De Nuevo’ conversamos con Ignacio Imas, gerente de Asuntos Públicos de Imaginacción y Rodrigo Arellano, vicedecano de la Escuela de Gobierno de la Universidad del Desarrollo, quienes analizaron cómo se viene el discurso del presidente Gabriel Boric.
Para Arellano “esta es una cuenta muy relevante. Es la tercera, que es donde los gobernantes pueden comunicar logros y avances, y además sirve para proyectar el futuro… No tengo mucha certeza de si va a ser una Cuenta Pública muy feliz para su sector. Asumió con un programa de gobierno que pretendía tener grandes reformas, pero si uno hace un balance, la mayoría de las transformaciones no se han concretado”.
De hecho, el vicedecano de la escuela de Gobierno UDD cree que las cosas que sí puede sacar a relucir el gobierno no son precisamente las más cercanas a sus promesas de campaña:
“Por el contrario, hubo avances en áreas que no eran el eje central del programa de gobierno. El presidente se ha enfrentado con una realidad que es distinta a sus prioridades iniciales. La mayoría de los proyectos que ha aprobado tienen que ver con seguridad”.
Imas coincide, agregando que:
“El presidente Boric va a tener una cuenta pública poco feliz… Probablemente tengamos de nuevo desórdenes en las dos almas del oficialismo. Siento que el presidente no ha tomado ninguna definición respecto a su lado más de izquierda versus su más moderado”.
El gerente de Imaginacción cree que el Ejecutivo no tiene mucho que mostrar en esta ocasión, lo que les terminará jugando en contra:
“El anuncio más grande que podría haber dado el presidente es el acuerdo entre Codelco y SQM. No logró que la reforma previsional se pudiese votar en mayo… Uno se empieza a dar cuenta que, malamente para el gobierno, las cosas no les han resultado bien”.
Ambos también están de acuerdo que, incluso en escenarios adversos, el presidente Boric tiende a triunfar en oratoria. En ese sentido, Arellano recuerda:
“El presidente sabe cómo hablar. Tras cada cuenta pública ha subido en las encuestas. El problema es que los discursos se los lleva rápido el viento si no se concretan con medidas… Sus lunas de miel post Cuenta Pública tienden a durar poco, pero es probable que el lunes saque cuentas alegres”.
Para Imas, los discursos del mandatario ya no tienen la efectividad de antes
“El presidente habla bastante bonito, su retórica es buena, lee harto. Pero yo no sé si vaya a pegarse una subida de la misma forma (que las cuentas anteriores). Por más bonita que sea la retórica, eso al final del día se desgasta con el tiempo”.