El vínculo entre personas y mascotas: el aporte emocional de los animales de compañía
Las mascotas ocupan un lugar cada vez más importante en la vida familiar chilena. Según el Catastro Nacional de Tenencia Responsable de Mascotas de 2022, más del 80% de los hogares cuenta con al menos un animal de compañía y un 92% de las personas considera a su mascota como un integrante más de la familia. Este vínculo adquiere especial relevancia en un contexto donde la soledad no deseada ha aumentado en Chile: la Encuesta Bicentenario UC registró un alza de 42% a 48% entre 2023 y 2025 en las personas que declararon haberse sentido solas. El fenómeno también afecta a los jóvenes: un 62% de quienes tienen entre 18 y 24 años dijo haberse sentido solo durante la última semana, mientras que el Censo 2024 mostró que el 21,8% de los hogares está compuesto por una sola persona.
En este escenario, distintas investigaciones han encontrado que la interacción con animales de compañía puede favorecer las emociones positivas, reducir las negativas y contribuir a disminuir la sensación de soledad y algunos síntomas depresivos. Sin embargo, estos beneficios dependen de la calidad del vínculo y no reemplazan el apoyo de otras personas ni la atención profesional cuando es necesaria.
El vínculo también se vuelve especialmente relevante cuando una mascota enfrenta una enfermedad. Para muchas familias, un diagnóstico complejo implica preocupación, cambios en las rutinas y esfuerzos económicos importantes. Por eso, el trabajo veterinario no se limita al tratamiento del animal, sino que también requiere acompañar y orientar a sus tutores, considerando que su estado emocional puede influir en la manera en que enfrentan el proceso y en el cumplimiento del tratamiento.
Al mismo tiempo, el bienestar que entregan las mascotas está estrechamente ligado a la tenencia responsable. Aunque su presencia es masiva en los hogares chilenos, solo un 27,4% de los animales con tutor cuenta con microchip e inscripción en el Registro Nacional de Mascotas. Persisten además brechas en esterilización y controles veterinarios. La alimentación adecuada, las visitas periódicas al veterinario, la atención ante cambios de comportamiento y la estimulación son fundamentales para mantener una buena calidad de vida.
En definitiva, las mascotas pueden ser una importante fuente de compañía, vínculo y bienestar emocional, especialmente en un contexto de creciente soledad. Pero ese vínculo también implica responsabilidades: su bienestar y el de las personas que conviven con ellas están estrechamente relacionados.