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Red Transformadora | Desempleo y salud mental: cómo el trabajo influye en nuestro bienestar emocional

Un estudio de la ACHS y el Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales reveló que el desempleo tiene un fuerte impacto en la salud mental de las personas. Mientras solo el 10,7% de los trabajadores ocupados reporta problemas de salud mental, la cifra se eleva al 30% entre los desempleados. La prevalencia de depresión y ansiedad también se triplica en quienes buscan trabajo sin éxito.

La investigación concluye que el empleo actúa como un factor protector, al entregar estabilidad económica, propósito, rutina y redes de apoyo. Por el contrario, la pérdida de ingresos y la incertidumbre laboral deterioran significativamente el bienestar emocional.

El estudio también identificó como grupos especialmente vulnerables a las mujeres y los jóvenes. Las mujeres presentan mayores niveles de depresión, ansiedad y sensación de soledad, incluso cuando están empleadas. En tanto, los jóvenes desempleados registran altos niveles de soledad percibida, asociados a la frustración, el aislamiento y el desgaste que implica una búsqueda laboral prolongada.

Además, el endeudamiento agrava el problema: quienes consideran que sus deudas son difíciles de manejar presentan tasas mucho más altas de problemas de salud mental, depresión e insomnio.

Pese a este escenario, el informe muestra que el 78% de las personas con empleo declara sentirse satisfecha con su trabajo, reforzando la idea de que el acceso al empleo no solo impacta la economía, sino también la calidad de vida y el bienestar psicológico.