Red Transformadora | Importancia estratégica y desafíos de la enseñanza del chino mandarín en Chile
El chino mandarín es hoy la lengua materna más hablada del mundo y una herramienta diferenciadora en el ámbito laboral, especialmente en minería, energía, infraestructura, tecnología y comercio. A nivel global, pasó del séptimo al cuarto idioma más estudiado en poco más de una década, y en Chile más de 15 mil personas lo han aprendido en los últimos diez años.
El avance responde en gran parte a la política cultural de China, que desde 2004 ha creado más de 500 Institutos Confucio en 150 países, con presencia en Chile, México, Argentina, Brasil, Colombia y Perú. En Chile, la relación bilateral —que cumple 55 años— ha impulsado aún más la enseñanza del idioma, con programas en más de 20 colegios municipales y experiencias piloto del Mineduc.
El Instituto Confucio de la Universidad Santo Tomás, fundado en 2007, ha sido clave: cuenta con más de 19 mil estudiantes formados, programas online, becas en China, actividades culturales y alianzas con empresas como Huawei y State Grid. Todo esto en un contexto donde la inversión china en Chile —especialmente en energía e infraestructura— ha crecido de forma exponencial, aumentando el valor estratégico del mandarín para el futuro laboral del país.