Pfizer firma acuerdo para facilitar acceso mundial a su pastilla contra el Covid-19
16 de Noviembre de 2021 ignaciodelamaza
Pfizer firmó un acuerdo de licencia voluntaria que debe permitir el acceso a su píldora contra el COVID-19 más allá de los países ricos, una vez que haya sido autorizada, y luchar así más eficazmente contra una pandemia que sigue causando estragos en todo el mundo.
El antiviral oral contra la COVID-19 de Pfizer se encuentra “en investigación pendiente de autorización o aprobación regulatoria” y se administra en combinación con dosis bajas de ritonavir, un medicamento contra el VIH.
En esta línea, Pfizer informó que el acuerdo con el Fondo Común de Patentes Farmacológicas (MPP)- organización de salud pública- va a “facilitar la producción y distribución adicional del antibiótico mediante la concesión de sublicencias a fabricantes de medicamentos genéricos calificados, con el objetivo de facilitar un mayor acceso a la población mundial”.
Según el acuerdo “los fabricantes de medicamentos genéricos calificados en todo el mundo, a los que se les otorguen sublicencias, podrán suministrar PF-07321332 en combinación con ritonavir a 95 países, cubriendo hasta aproximadamente el 53% de la población mundial”.
Pfizer explicó que “esto incluye todos los países de ingresos bajos y medianos bajos, algunos países de ingresos medianos altos en África subsahariana, así como los países que han pasado del estatus de ingresos medianos bajos a medianos altos en los últimos cinco años”.
Albert Bourla, presidente y director ejecutivo de Pfizer, indicó que los tratamientos antivirales orales pueden desempeñar un papel vital para reducir la gravedad de las infecciones por la COVID-19, disminuir la tensión en los sistemas de atención médica y salvar vidas.
“Debemos trabajar para garantizar que todas las personas, independientemente de dónde viven o de sus circunstancias, tengan acceso a estos avances”, añadió Bourla.
Cabe destacar que aunque ya existen tratamientos -principalmente en forma de anticuerpos sintéticos- son fármacos para pacientes que ya padecen formas graves de la enfermedad y que se inyectan por vía intravenosa y por tanto son complejos de administrar.
Por el contrario, una píldora o un comprimido puede recetarse rápidamente al paciente, que puede tomarlo fácilmente en casa.
Los tratamientos de Merck y Pfizer, que también tendrían pocos efectos secundarios, prevén diez dosis durante cinco días.