DF en Infinita | Guerra tensiona suministro de petróleo y prolonga incertidumbre energética
23 de Marzo de 2026 benjaminperez
En una nueva edición de DF En Infinita, Francisca Guerrero analizó la volatilidad del precio del petróleo en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente, marcada por señales contradictorias desde Estados Unidos y la persistente tensión con Irán.
La periodista explicó que, si bien en las últimas horas se registró una leve baja en los precios, con el Brent cayendo bajo los US$100 por primera vez en semanas, el mercado sigue operando bajo alta incertidumbre. El principal factor es el riesgo sobre la infraestructura energética y el suministro global, especialmente en el estrecho de Hormuz, por donde transita cerca del 25% del petróleo mundial.
En ese contexto, advirtió que incluso si el conflicto se detuviera en el corto plazo, el daño ya generado en infraestructura energética podría tener efectos prolongados. “No es llegar y retomar el flujo normal”, explicó, apuntando a experiencias previas donde rutas críticas no se han recuperado incluso años después de eventos similares.
Asimismo, destacó que varios países ya están tomando medidas ante posibles escenarios de escasez. Desde restricciones al consumo energético hasta liberación de reservas estratégicas, economías asiáticas como Japón, Corea del Sur y Pakistán comienzan a reaccionar frente a un eventual déficit de suministro.
Otro elemento clave es la reconfiguración de rutas energéticas, que no solo implica mayores costos, sino también riesgos adicionales. A esto se suma la presión de trabajadores y empresas que podrían evitar zonas de conflicto, lo que limita aún más la capacidad de normalización del mercado.
En paralelo, la Agencia Internacional de Energía ha advertido que esta crisis podría convertirse en la mayor disrupción energética de la historia, incluso superando episodios como la crisis del petróleo de los años 70 o el impacto del conflicto en Ucrania.
Finalmente, Guerrero subrayó que, aunque existe margen para una eventual desescalada, considerando los incentivos políticos de Estados Unidos, el daño en producción y suministro ya es significativo. Esto mantiene al mercado en una situación de alta fragilidad, donde cualquier nueva señal puede volver a tensionar los precios.